1.1.12

Puedo explicarlo todo

(pag.507)
Puedo Explicarlo Todo; Xavier Velasco

"De repente no queda nada por decir. Nada que sirva de algo,en estas circunstancias, cuando sólo el silencio sabe llenar los huecos sin colmarlos. No le pregunto qué quiere beber, ni la invito a pasar a la sala,ni me disculpo a causa del desorden. Subimos la escalera, nos detenemos a la mitad. No sé si es suya o mía la iniciativa, bailo apenas al ritmo del silencio conquistado. Voy dejándome caer sobre los escalones. Le he soltado la mano pero ya me recargo contra ella, que se acomoda para que la abrace. Como si sólo así pudiésemos decirnos cuánto nos urge guarecernos del mundo.

Silencio largo y ancho como una nube inmensa sobre un planeta ínfimo.Silencio de caricias diminutas y cosquillas que se hacen comezón. Silencio acompasado por sí mismo. Silencio entretejido, que a su vez se entreteje una trama de coincidencias íntimas deseosas de pasar por siderales.Silencio desplazado desde el fondo del cráneo por algún eco líquido que me susurra there's a kind of hush all over the world tonight. Silencio que nos damos como se dan los besos, pero no en lugar de ellos sino apenitas antes, camino dentro de una espiral de caricias que ya nos van absorbiendo la piel y los huesos. Silencio pleno de la clase de memorias que uno guarda en lugar secreto y remoto para no atormentarse con su recurrencia, y pese a todo acuden al instante,no bien el alma llena de aire los pulmones.

Hasta donde percibo,que tampoco es gran cosa,por lo pronto no soy el único que se deja llevar por la fruición y besa y es besado igual que un náufrago del mar del desafecto. La tristeza de un cuerpo no se oculta para quien bebe de él. Antes que en seducirla,pienso en cauterizarla. Cauterizarnos. Celebrar el amor imposible desde el filo del beso improbable.Moverse sin embargo,mordisquearse. Comer y ser comido. Voy besándola pantorrillas arriba,en algo parecido a círculos concéntricos. Me empeño en barnizarla de saliva, sumergirla conmigo en la complicidad de la carne mojada,chuparla hasta absorberla,ir y venir entre el talón y el muslo, bajar hasta las últimas falanges y arrastrarse después cuatro o cinco escalones hasta alcanzar su aliento accidentado. Atenazarla entonces. Oprimirnos. Hormarnos. Masticarnos a besos los anzuelos."

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